Hoy es un día magnÃfico. Montevideo entra en la fase de calorcito primaveral y por lo tanto me pregunto: ¿Qué hago yo escribiendo en mi PC? Bueno, es que es difícil quitarse la rutina de encima. Verificar el correo electrónico, visitar alguna publicación electrónica o escribirle a alguien que se encuentra en la cercana lejanía de New York.
Al fin, decidí suspender mis ansias de comunicación instantánea. Dejo mi alter ego virtual dentro del disco duro (rÃgido). Me rebelo ante mi otro yo. Me propongo redescubir el Parque Rodó. Toda su atmósfera. Su eterna pasividad. Me propongo escapar de mi vida de internauta e inauguro la primera muerte virtual de mi otro yo.